Esta mañana me levanté puntualmente a las 5... luego jugué un juego de cartas durante una hora... Mis compañeros de juego no lo saben, el común de los mortales que soy, en este momento llevo una gran responsabilidad, salvando la liquidez de toda la sala... Sin embargo, no pasó nada, Don Quijote se equivocó en las cartas en el frío viento, y el alma del caballero brilla en lo más profundo de mi corazón...