Un terminal de Bloomberg cuesta 24,000 dólares al año. Alguien acaba de recrear uno usando Perplexity Computer por 200 dólares al mes. La ventaja competitiva de Bloomberg nunca fue la data, que cada vez está más commoditizada. Era la interfaz: miles de atajos de teclado, pantallas propietarias y la memoria muscular que los profesionales de finanzas pasaron años aprendiendo. El costo de cambiar no era el precio, era la reentrenamiento. Los agentes de IA colapsan esa ventaja. Si Computer puede replicar la interfaz y obtener datos equivalentes de fuentes públicas, el único bloqueo restante es la red de chat y los feeds en tiempo real. Uno es un producto social. El otro es una negociación de licencias. Bloomberg generó 12.6 mil millones de dólares en ingresos el año pasado vendiendo terminales. La primera alternativa de código abierto creíble se construyó en una tarde.