Esto no es un traje que pretenda ser una camiseta, ni una camiseta que pretenda ser un traje. Ha trascendido la representación por completo. Lo "formal" y lo "informal" ya no se oponen ni se refieren entre sí. Colapsan en una única referencia que circula en el sistema de moda de consumo. No hay realidad debajo: ni artesanía ni sastrería, ni significación de clase. Solo la éxtasis de perfeccionar el modelo: el traje hiperreal.