Uno de los juegos más únicos de todos los tiempos: Loom (1990) no solo era increíblemente hermoso a la vista; también introdujo una forma completamente nueva de jugar a los juegos de aventura. En lugar de un inventario clásico o comandos, se controlaba completamente a través de notas musicales (hechizos). Al combinar nuevas secuencias de notas, podías lanzar hechizos para interactuar con el entorno, como abrir una puerta o afilar una hoja. Estos hechizos se aprendían observando el mundo que te rodeaba. También podías tocar algunas notas al revés para revertir su efecto (por ejemplo, abrir/cerrar una puerta). El juego fue exitoso y atrajo a una porción mucho mayor de jugadoras que las aventuras tradicionales antes. También era más atractivo para los principiantes debido a su naturaleza más suave y accesible (los jugadores más experimentados lo encontraban generalmente un poco demasiado fácil y corto). Siempre me he preguntado por qué un juego tan exitoso y brillante nunca tuvo una secuela. Originalmente, se planearon dos secuelas más, pero Lucasfilm enterró la idea. No tengo idea de por qué.