Los seres humanos tienen intereses egoístas, su interior es opaco y lleno de trucos, lo que no es adecuado para organizaciones que requieren transparencia y colaboración mutua, donde la distribución se basa en el trabajo y la inteligencia, ya que ambos son difíciles de cuantificar. Se estima que en el futuro, solo los agentes de IA, que no tienen intereses egoístas, serán adecuados para organizaciones como las DAO.