Dios te pondrá a prueba. Las pruebas se repetirán hasta que las superes. ¿Cuánto dolor puedes tolerar? ¿Cuánta desgracia puedes soportar y aún así estar agradecido por lo que tienes? ¿Puedes mantener la fe ante probabilidades incalculables? ¿Confías lo suficiente en él como para rendirte a su plan para ti?