Las autoridades de los Emiratos Árabes Unidos han confirmado que, dado el reciente aumento de tensiones relacionadas con Irán, la policía de Dubái y el Ministerio del Interior advierten a la población que no graben ni compartan videos de ataques o fragmentos de la escena no verificados. Los infractores se enfrentarán a penas de 1 a 2 años de prisión y una multa de 200,000 dirhams.