Informes de los medios indican que España está coordinando en secreto su posición con varios países de la UE (presumiblemente, Italia e Irlanda) con el objetivo de crear un bloque anti-guerra dentro de la OTAN y evitar que se tomen decisiones mediante amenazas. Mientras tanto, Alemania y Francia guardan silencio públicamente para no irritar a Trump, pero "secretamente" apoyan a España. Si España se mantiene firme, otros pueden unirse a ella. Trump está furioso por esto, pero aún no ha impuesto sanciones. La Casa Blanca teme que las medidas contra Madrid puedan dividir la alianza y causar un mayor daño a los intereses de los negocios estadounidenses en Europa.