Hoy, el sistema energético de Europa es más limpio, mucho más diverso y mucho más estable que hace unos años. Sin embargo, los acontecimientos en Oriente Medio nos recuerdan una vez más los riesgos de depender aún demasiado de los combustibles fósiles. Por eso debemos seguir mejorando el funcionamiento de nuestro mercado energético, atrayendo más inversión en tecnología limpia y avanzando en la transición hacia una energía limpia y autóctona. Esto es crucial para nuestra seguridad energética, asequibilidad e independencia y, igualmente, para nuestra competitividad. Me alegra que Fatih Birol se uniera a nuestra discusión en el Colegio esta mañana para compartir sus ideas. La experiencia de la @IEA es valiosa y sus datos y análisis juegan un papel crucial en la orientación de nuestras decisiones.