El ayuno es una forma concreta de prepararnos para recibir la Palabra de Dios. Abstenerse de comida es una práctica ascética antigua que es esencial en el camino de la conversión. Nos ayuda a identificar y ordenar nuestros "apetitos", manteniendo viva nuestra hambre y sed de justicia y liberándonos de la complacencia. Nos enseña a orar y actuar de manera responsable hacia nuestro prójimo. #Lent