Aunque el Tribunal Supremo bloqueó la vía de la IEEPA para Trump, siguen existiendo otras herramientas comerciales: Sección 232 (Ley de Expansión Comercial) La Sección 232 autoriza al presidente a imponer aranceles a importaciones específicas por razones de seguridad nacional tras una investigación del Departamento de Comercio. Las tarifas arancelarias no tienen límite superior ni restricción temporal. Trump utilizó la Sección 232 en su primer mandato para imponer aranceles al acero y al aluminio. Ahora podía reabrir o ampliar las investigaciones sobre automóviles, semiconductores o minerales críticos. Las investigaciones deben concluir en un plazo de 270 días, y el presidente tiene la autoridad final. El Tribunal Supremo declaró explícitamente que los aranceles de la Sección 232 permanecen intactos porque cuentan con una autorización clara del Congreso. Sección 301 La Sección 301 permite al Representante Comercial de EE. UU. imponer aranceles tras investigar prácticas comerciales desleales. No hay un límite de tasas, pero las investigaciones suelen durar varios meses. Trump utilizó la Sección 301 en su primer mandato para imponer aranceles a China. Ahora podría iniciar investigaciones sobre la UE (por ejemplo, subvenciones) o China (por ejemplo, cuestiones de propiedad intelectual). La Sección 301 es amplia y podría servir como mecanismo de seguridad arancelaria. Sección 122 Esta disposición permite aranceles temporales de hasta el 15% durante hasta 150 días en respuesta a grandes y graves déficits comerciales. No requiere investigación, pero sí la aprobación del Congreso para su prórroga. Trump podría usarlo como una medida a corto plazo mientras presiona al Congreso para que adopte una legislación permanente. El secretario del Tesoro, Bissent, ha declarado que aún existen otras autoridades: más engorrosas, pero eficaces. Sección 201 (Salvaguardias) Esto permite aranceles o cuotas si la Comisión de Comercio Internacional determina que las importaciones están perjudicando gravemente a las industrias nacionales. Requiere investigación, pero proporciona flexibilidad presidencial. Más allá de las herramientas legales, Trump también podría presionar al Congreso para que apruebe nueva legislación. Actualmente, los republicanos controlan el Congreso, aunque de forma estreita. Podría solicitar una autorización explícita para los poderes arancelarios. Otra posible solución serían órdenes ejecutivas o sistemas de licencias de importación. Trump ha insinuado que si se invalidan los aranceles, podría imponer tasas de licencia de importación, que en la práctica son un arancel con otro nombre, aunque esto podría enfrentarse a nuevos desafíos legales.