Si le hubieras mostrado este gráfico a un economista típico hace unos 20 años, te habrían echado de la sala a broma. El lado correcto de esto son los trabajos de cuello blanco que antes se veneraban. Estos trabajos eran cómodos, bien remunerados y venían acompañados de estatus social + reconocimiento. Tus padres estarían orgullosos de ti. Ahora bien, es probable que todos estos se vean gravemente afectados en menos tiempo del que nadie imaginó, y mucho menos proyectó. Esto es como si la gente esperara en una playa disfrutando del sol cuando ya ha llegado un tsunami.