En las primeras horas de la guerra, aviones estadounidenses/israelíes cubrieron la base aérea de Hamedan, en Irán, con los GBU-39 SDB, haciendo cráteres en pistas, calles de rodaje y puntos de acceso. No queda ningún tramo intacto de asfalto superior a 1.000 m, lo que hace que la base sea inutilizable para la IRIAF.