Ahora con 32 años, Harry Styles ha resurgido con su cuarto álbum, 'Kiss All the Time. Disco, Occasionally', "que amenaza con ser una reinvención de género a la que no necesariamente se compromete del todo", escribe Craig Jenkins. "Su obra más reciente valora el movimiento tanto en su estudio de la música dance que abarca los siglos XX y XXI como en su suave alejamiento del pop puro. El resultado es un viaje más disparatado y animado que la clausura y predecible 'La Casa de Harry'." 'Harry's House' llegó tarde a la moda a una ola de artistas que intentaban revitalizar la música contemporánea para adultos. Sus carriles — el vocalista masculino y elegante del pop, el posible icono del rock — están ahora llenos de aspirantes. Si te apetece escuchar a un hombre sensible rebuscando en un libro de potentes personajes del pasado y/o estéticas auditivas, o simplemente a un cantante de rock con instintos pop (o viceversa), puedes consultar a Alex Warren, Yungblud, Sombr, Benson Boone, mk.gee, ROLE MODEL y otros. Pero la exploración de 'Disco' hacia nuevos subgéneros está ancla en un sentido de estructura que él ha adquirido de un largo currículum como cabeza de cartel en estadios; 'Renaissance' de Beyoncé, que perdió el premio a Álbum del Año ante 'House', hizo que las estrellas del pop de los años 2020 se lanzaran a un ritmo contundente de cuatro en la pista. "En ese sentido, 'Disco' está intentando ponerse al día con el pop contemporáneo", escribe Jenkins. Lee la reseña completa de nuestro crítico musical sobre el último disco de Styles: