Las tasas de mortalidad por cáncer han caído drásticamente desde los años 90 en la mayoría de los países desarrollados. A pesar del envejecimiento de la población y de más diagnósticos, la mortalidad ha disminuido ~ entre un 25 y un 50%. Los principales impulsores: • Menos tabaco • Mejor selección • Tratamientos mejorados Uno de los mayores éxitos de la medicina moderna en salud pública.