Un consejo sencillo: no estropear la educación de tu hijo: Dales rutina y orden. Los niños se ven afectados negativamente por el trastorno aunque no puedan regañarte por ello. Enséñales cómo ayudarte. No solo hay un lugar adecuado para todo, sino un momento adecuado para todo. Esto significa que si tú eres vago y desordenado, tendrás que arreglarlo.