A los europeos se les dijo que necesitaban importar a millones de extranjeros para que vinieran a trabajar, mantuvieran la economía en marcha y pagaran las pensiones europeas de ancianos. Realidad: llegaron extranjeros del tercer mundo, se apuntaron al sistema de bienestar social y el 90% de ellos no trabajaron en absoluto. Europa no consiguió a los trabajadores baratos, pero están pagando todos los gastos de mantener a millones de vagabundos. Las economías europeas están estancadas y la deuda nacional se dispara mientras los colonizadores extranjeros absorben enormes recursos.