La destrucción de dos radares antimisiles estadounidenses —el AN/FPS-132 en Catar y el AN/TPS-59 en Baréin— podría tardar años en ser reemplazada. Raytheon podría necesitar entre 5 y 8 años y unos 1.100 millones de dólares para reconstruir el AN/FPS-132, mientras que Lockheed Martin requeriría entre 12 y 24 meses y 50–75 millones de dólares para el AN/TPS-59. La sustitución se complica aún más por la dependencia del galio—que está controlado en un 98% por China. Fuente: Foreign Policy