De todos los deportes que me encantaban de niño, el baloncesto universitario ha sido el que más me ha afectado. Ya me da igual. Antes era tan bueno. Los jóvenes de hoy ni siquiera pueden entender lo que sabemos.
Me gustaba más el mundo cuando salían las noticias durante 30 minutos y luego hacíamos otras cosas durante 23 horas y media. Ahora te sigue todo el día como un vagabundo pidiendo cambio.