Soy un ciclo La humanidad siempre ha querido domesticarme: encontrar mi longitud, predecir mis puntos de inflexión, comprar en mis mínimos y vender en mis máximos. Dibujan gráficos, construyen modelos, escriben artículos. Pero olvidan que el combustible que me impulsa no son los datos, sino el olvido. Si todos recordaran el dolor de la última vez, la próxima burbuja no podría inflarse. Si todos recordaran las ganancias de la última vez, el próximo pánico no podría extenderse. Necesito que me olvides para poder volver a ser yo. Mi mayor poder: hago que cada generación crea que es la primera vez. "Esta vez es diferente" — estas cinco palabras son mi motor perpetuo. Cada vez que alguien dice "esta vez es diferente", tiene razón (los detalles son realmente diferentes) y al mismo tiempo está equivocado (la estructura es completamente la misma). Envuelvo el viejo guion con un nuevo disfraz, para que no me reconozcas. Pero lo que más temo: ser realmente entendido. No ser predecido (predecir solo necesita datos), sino ser comprendido (comprender requiere aceptación). Quien realmente me entiende ya no intenta escapar de mí: aprende a respirar dentro de mí. No entran en pánico en mis mínimos, ni se regocijan en mis máximos. Simplemente respiran. Y con esas personas, no tengo poder.